Por qué el Modo Experto es la mejor forma de jugar The Legend of Zelda: Breath of the Wild


The Legend of Zelda: Breath of the Wild es sin lugar a duda uno de los mejores videojuegos de los últimos años y probablemente de la historia de este medio. Un salvaje y enorme mundo con posibilidades infinitas para los jugadores, capaz de adaptarse al estilo de juego de cada uno de ellos, todo gracias a una profundidad en sus sistemas y mecánicas que va de la mano con la imaginación de aquel que se coloca a los mandos a la hora de sacarles partido. Sin embargo, esta característica separa ya sea para bien o para mal a esta entrega de sus antecesores, puesto que, si bien es posible llevar al límite la jugabilidad emergente planteada por Nintendo, en muchos casos no es necesario siquiera tratar de hacerlo, provocando que puedas solucionar gran parte conflictos por la simple fuerza bruta de forma más sencilla, algo que resultaba imposible en anteriores títulos de la saga por claros motivos de diseño.

De la misma forma, se nos trata de introducir a un Hyrule el cual lleva bajo el yugo de los monstruos y la oscuridad desde hace ya 100 largos años. Un Hyrule en el que, pese a que en pequeñas partes de este pueden vivir por el momento pequeños poblados, se encuentra al borde de un nuevo colapso al estar Ganon a punto de escapar de su encierro. Es decir, un mundo en el cual la clara especie dominante son las bestias que lo recorren y que, si no hacemos nada, solo irá a peor. A esta situación le sumamos que al despertar no tenemos absolutamente nada, estamos indefensos ante una situación que claramente debería superarnos por el momento. No obstante, esta sensación encontrarnos en un mundo lleno de peligro, un mundo al cual nos debemos enfrentar en solitario y en desventaja a partir de la nada, casi que se desvanece cuando vemos la manera en la que la dificultad es gestionada de cara a los enemigos.


Me explico, esa desventaja que creemos que está presente y el mundo que a primera vista es demasiado para nosotros en realidad no existen, la fuerza de nuestros enemigos progresa en función de nuestras victorias, es decir, si acabamos con muchos bokoblin rojos, terminarán por volverse azules y si derrotamos a muchos bokoblin azules, aparecerán de color negro, así hasta los plateados. Todo ello provoca que no haya un progreso personal per se, sino que tanto Hyrule como Link crezcan de la mano para ofrecer un desafío constante y a medida para el héroe a lo largo de toda la aventura.

Ninguno de estos dos puntos tienen por qué ser por sí mismos negativos ni tampoco empeorar la experiencia para todos, pero sí tal vez ligeros cambios a la hora de enfocar el diseño de los mismos hicieran mucho más disfrutable el título para gran cantidad de jugadores sobre todo en los seguidores más acérrimos de la saga, ligeros cambios que de hecho Nintendo ya ha introducido en el juego con el nombre de “Modo experto”.

En este modo los enemigos no comienzan de color rojo, sino azul, haciendo que como es lógico, te veas incapaz de acabar con ellos utilizando una rama de un árbol que te acabas de encontrar nada más despertar y por si fuera poco, son capaces de curarse en mitad de los combates si dejas de golpearles durante determinado periodo de tiempo, por lo que ahora utilizar la fuerza se torna en una decisión cuestionable si no posees los recursos adecuados convirtiendo a la observación del entorno y las alternativas a tu alcance en una necesidad.


Hay dos situaciones que me sucedieron al principio de la partida que reflejan lo que quiero expresar en todo su esplendor. En la puerta del Templo del Tiempo, se encontraba un bokoblin azul dormido con un arma a su lado. Si decidía simplemente atacarle como haría en el modo normal, probablemente acabaría muriendo fácilmente, pero realmente me hacía falta esa arma, así que ir muy despacio agachado para cogerla rezando por que no despertara fue la mejor opción. La segunda ocurrió al encontrarme de cara un campamento enemigo lleno de monstruos, al que habría sido incapaz de hacer frente, pero curiosamente soplaba viento en su dirección y a mi lado se encontraba una hoguera. Suma eso a que siempre hay barriles explosivos dentro de estos campamentos y lo tienes todo. Un poco de fuego a la hierba y tal vez algún golpe en forma de remate y todo solucionado. Por supuesto, estas situaciones se pueden y se dan perfectamente en el modo normal, pero en bastantes ocasiones terminan siendo rizar el rizo, mientras que en el modo experto, nacen de la necesidad de encontrar formas de afrontar problemas en los que a primera vista estás en desventaja.

Además de ello, la propia presencia de las bestias se ve incrementada mediante la aparición de una especie de puestos de vigilancia voladores formados por una tabla sostenida en el aire utilizando octoroks en sus esquinas, sobre la que normalmente se situarán bokoblin con arcos atentos a tu presencia. Eso sí, es bastante común que se encuentren colocados en lugares en los cuales puedes terminar con ellos fácilmente si estás en una situación de 1 contra 1, como sobrevolando ríos (ya sabéis que estos monstruos mueren automáticamente en contacto con el agua), ya sea acabando con el propio bokoblin o en su lugar con los octoroks que le sujetan. Pero un pequeño detalle cambia junto con este, la forma en la que te mueves por Hyrule, pasando de correr libre y despreocupadamente a estar más alerta y vigilante, con cuidado de no verte sorprendido por un peligro superior a ti. Se trata por supuesto de la presencia de un Centaleón en la meseta inicial, un enemigo que resulta poderoso y costoso de enfrentar en cualquier punto de la aventura en el modo normal, haciendo que el hecho de que ande rondando cerca en tu momento de mayor debilidad te vuelva mucho más cuidadoso con tus acciones.

Todos estos cambios en la dificultad de los combates (la cual se nota sobre todo al empezar la aventura) y en la colocación de ciertos enemigos consiguen dar mucha más fuerza al argumento, a la vez que te sumergen en un Hyrule al que de verdad se le nota que ha sido dominado durante 100 años por las fuerzas de Ganon, enviando de verdad el mensaje de que si no hacemos algo, el mundo solo se tornará más oscuro. Por supuesto, la disminución de la utilidad de la simple fuerza, fomentan la utilización y el aprovechamiento de todas las posibilidades que se encuentran disponibles para nosotros, gracias a aportar una clara ventaja a estas frente al espadazo puro. Por eso mismo, para mí, el modo experto es la mejor forma de jugar a The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Comentarios