Firewatch, un espejo de nuestra realidad

Firewatch comienza pegando fuerte. Pocos videojuegos e incluso pocas obras han conseguido en tan poco tiempo no solo captar mi atención y generarme interés, sino directamente atraparme, hacerme sonreír , enfadarme o sentirme a gusto para de repente, destrozarlo todo con un mazazo de realidad que te deja roto por dentro nada más comenzar.


Lo primero que debes hacer al iniciar el juego no es un tutorial, no es ir directamente a explorar el bosque, es formar tu vida a partir de las decisiones que tomes, utilizando únicamente texto. Aún así, lo que te cuenta es tan emocional, tan alegre y triste al mismo tiempo, tan absolutamente real y humano, que resulta inevitable sentir una poderosa empatía desde el segundo 1 con Henry.

Su trabajo como guardabosques no es pasional, no es algo que haga porque le haga feliz, es en su lugar una vía de escape de su vida, de sus mayores problemas y de todo lo malo que él mismo ha hecho y que le ha ocurrido, es un viaje de huída, una búsqueda de sí mismo lejos todo aquello que le atormenta. 

http://www.firewatchgame.com/media/

Sin embargo, todavía faltaría por llegar uno de los grandes pilares que sostienen la narrativa de Firewatch, que es nada más y nada menos que el personaje de Delilah, la cual es otra guardabosques situada en una torre alejada de la nuestra y que al mismo tiempo será la supervisora de Henry. Ella es la encargada de desarrollar al nuestro protagonista a lo largo de toda la trama, manteniendo conversaciones con él en las cuales somos nosotros los que conformamos en cierta medida la personalidad y la manera con la que Henry reacciona a sus palabras y la manera en la que interactúan. De esta manera, Firewatch establece dos vías de avance y evolución paralelas y contiguas, lo que sería el progreso de Henry en su lucha consigo mismo, en como pretende retomar su vida y afrontar esos problemas a los que ha decidido dar la espalda, y por otro lado, la creación de un vínculo entre ambos personajes, creciendo con cada conversación, broma o discusión.

Todo este planteamiento ilusiona, y puede dar lugar a una experiencia introspectiva y reflexiva, una historia en la que al mismo tiempo que exploramos su hermoso mundo, indaguemos en el interior de Henry, en cómo en la vida real las decisiones importantes rara vez son fáciles de tomar y que no existe nadie perfecto, que todos al final tenemos nuestros defectos y podemos errar (algo que hasta este punto lleva a cabo a la perfección). 

http://www.firewatchgame.com/media/

A partir de este momento, se comienzan a dar una serie de sucesos de corte de novela de misterio y con toques de terror, dando lugar a un conflicto capaz de llenarte de tensión, nerviosismo y a veces incluso miedo, llegando a realmente introducirse por completo en ti, a atraparte con sus garras y no dejarte escapar hasta saber qué está ocurriendo. Y, os voy a ser sincero, en un principio, su desenlace fue más bien una decepción para mí a primera vista. El altísimo nivel del nudo y todo lo que genera es como si se hiciera añicos con una conclusión tan mundana, pero tras mucho pensarlo, creo que ya entiendo lo que Firewatch quiere expresar y el por qué lo ha hecho de esa manera.

Su mundo de principio a fin, sus personajes, sus frases, chistes, conversaciones o enfados, sus trasfondos, todo al completo irradia humanidad, realidad. Muchas veces nuestros problemas parecen superarnos, los vemos como algo gigantesco y nos ahogamos en ellos, en la ansiedad, los nervios o el miedo. Nos absorben y somos incapaces de ver más allá, pero cuando todo pasa, nos damos cuenta de su magnitud real. No obstante, cuando de verdad tienen una importancia y gravedad enormes, huír es solo una solución temporal, y al final del día, vamos a tener que plantarles cara, ya sea o para superarlos o para seguir adelante con ellos. Esa, es la moraleja que Campo Santo trata de transmitirnos.

Comentarios