¿Deberías jugar a North?

Imagina vivir en un país en conflicto constante, lleno de violencia, hambre o pobreza entre otros graves problemas sociales, y por ello, verte obligado a abandonar tu hogar para buscar asilo político en países vecinos. Este es actualmente el caso de millones de personas a lo largo y ancho del mundo, una dura situación que North trata de hacernos vivir.


El título comienza con nuestra llegada desde el país del sur, donde aún se encuentra nuestra hermana, la cual jugará un papel clave en la narrativa del juego, siendo las cartas que debemos enviarle cada vez que suceda algo importante, la única manera que tendremos de conocer lo que sucede de manera específica y cuál es nuestro próximo objetivo. Para ello, el juego reparte en todas las zonas clave una serie de buzones, haciendo que no tengamos que recorrernos todo el mapa para conocer los detalles de la historia que nos están contando.

Si nos vamos a la ambientación y a su vez estilo artístico del mundo, toda la ciudad en la que se desarrolla la trama resulta muy oscura, vacía y extraña. Las personas hablan un idioma incomprensible y aquellas a las que nos encontramos tienen aspecto de criaturas grotescas con una serie de facciones llevadas al extremo, pintándolos como seres horribles y desconocidos, prácticamente aterradores. En general, la atmósfera del juego intenta que a toda costa nos sintamos bastante incómodos estando ahí, que deseemos volver a nuestro logar de origen incluso si sabemos que no es posible, algo con lo que seguramente aquellos que hayan vivido una situación parecida se sentirán algo identificados.

Como sería lógico en la vida real, nuestro objetivo será realizar una serie de tareas tales como trabajar, pasar pruebas en la comisaría o una revisión médica para obtener todo el papeleo necesario para recibir el asilo, todo ello de forma (como se diría en la literatura) esperpéntica.

Es una experiencia diseñada para ser jugada del tirón, durando alrededor de una hora (un aspecto que personalmente me gusta bastante) y que cuesta 2,99€ en su precio completo (aunque si lo consigues en ofertas puedes encontrarlo por menos de lo que te vale un café). Sin embargo, aunque suene muy bien, tal vez esa sea la mayor traba que tiene. Al final, lo barato sale caro, y teniendo ese precio de venta podemos imaginarnos el presupuesto o recursos de sus desarrolladores, el cual no tardamos mucho en notar. La cámara es tosca, llegando en ocasiones a marear, la oscuridad de la que hablaba en su ambientación es mucho más literal de lo que puedas imaginar, obligándote a seguir pequeñas luces provocadas por puertas o ventanas, puesto que la mayor parte del tiempo no ves nada, llegando a ocurrir que tengas que salir por una puerta que literalmente no ves obligándote que estar chocándote con la pared intentando encontrarla. Seguramente uno de los motivos de esta decisión sea camuflar un pelín el apartado gráfico, pero tampoco es ningún drama que un título de estas características sea pobre en lo técnico mientras destaque en sus ideas y mensaje, por lo que no es aceptable que en la mitad de los lugares a los que vas no se pague la factura de la luz, porque es capaz de sacarte del juego muchísimas veces, demasiadas teniendo en cuenta lo que dura.


Antes mencionaba la caricaturización de las personas que nos encontramos, un elemento que ayuda mucho a transmitir lo que North quiere. No obstante, hay una pequeña pega, que solamente hay dos tipos de personas, haciendo que de 10 NPCs que te encuentras, solo veas a 2 repetidos una y otra vez. Con ello, pierdes la oportunidad de reflejar muchos personajes y sus diferencias, no puede terminar transmitiéndote lo mismo un señor en lo más alto de la ciudad mirando al vacío que tu compañero de piso adicto a las drogas. Pierdes el impacto, curiosidad y variedad de situaciones. Si tuvieras 100 personajes que llenen la ciudad vale, es comprensible, pero no aparecen más de 15 en toda la trama.

Por último, el mensaje que transmite, no me termina de encajar. North no es una historia de alguien que llega a un lugar extraño, siniestro a sus ojos, que rechaza por añoranza a su hogar al que le es imposible volver por sus circunstancias, pero que poco a poco se adapta y consigue ver la luz al final del túnel y salir adelante. No, North es una historia de pura oscuridad, de una visión radicalizada del lugar unida a un rechazo total a este, sin evolución a lo largo de la trama. Se confunde, y en vez de trabajar en base al trasfondo que construye en un inicio, crea una ciudad distópica e intenta criticar el adoctrinamiento y exceso control de la sociedad con un contexto que no le corresponde. Simplemente, trata de desarrollar unos temas que en solitario suenan bien cuando ya te ha presentado otros que por supuesto, funcionarían por sí solos, pero que al unirlos hace que unos se sientan desaprovechados y los otros totalmente fuera de lugar.

Al final, tenemos una experiencia mediocre en lo narrativo y pobrísima en lo técnico. Por eso mismo, incluso si te ves tentado por su bajo coste, no es algo que recomiende. Puede que haya sido causado por los pobres medios de los que disponían sus desarrolladores, pero eso no salva al producto final. Y es que a veces, menos es demasiado poco.

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