¿Deberías jugar a Captain Toad: Treasure Tracker?

Nintendo es y siempre ha sido sinónimo de diversión, accesibilidad y buen diseño de videojuegos; características que han ayudado a lo largo de los años a formar la gigantesca comunidad de seguidores que han crecido de la mano de las experiencias creadas por los de Kioto. Y si existe un título que lleve por bandera esos rasgos por encima de todo es Captain Toad: Treasure Tracker.


El título se encuentra formado por una serie de libros, donde cada página será un nivel diferente, un puzle en forma de diorama que deberemos resolver encontrando los diamantes y por supuesto la estrella que se encuentran en él. Una premisa simple que da lugar a un despliegue de genialidad en el diseño de niveles característico de la propia Nintendo y que no dejará indiferente a nadie.

Además de ello, cada nivel dispone de un pequeño desafío que conocemos tras completarlo por primera vez. Algunos consiguen darle la vuelta a la forma de plantearlo, aportando nuevas perspectivas a un mismo nivel, sin embargo, otros tantos se limitan a tareas como recoger cierto número de monedas, las cuales llegan a resultar tediosas alcanzando el final.


Si hay que buscarle faltas al título, resulta increíble que tratándose de Nintendo, una de estas sean los jefes finales, puesto que durante todo el juego se reutiliza la misma dupla con cambios en la dificultad mediante el uso del entorno, pero manteniendo la misma idea y a grandes rasgos, el mismo combate adaptado a la experiencia que has acumulado. Desde luego, se habrían agradecido una mayor variedad. No obstante, el fallo que más se echa en falta fuera de toda duda, más aún teniendo en cuenta que en muchos desafíos debes volver a empezar el nivel tras cometer un error, es la lacra de un simple botón de reiniciar. Si, por ejemplo, en algún momento te encuentras completando un reto de “no sufras daño” y fallas a mitad de nivel, tienes dos opciones: completar el resto del nivel o salir y volver a entrar. Es cierto que los tiempos de carga son ridículos pero la ausencia de un elemento tan estándar y sencillo es sencillamente sorprendente.

Aunque sinceramente, son errores demasiado pequeños como para empañar un juego tan redondo como lo es Captain Toad. No es una experiencia introspectiva que te cambiará la vida, no explora temas profundos, ni siquiera se esfuerza en crear un argumento original, pero sí que nos ofrece una jugabilidad, mecánicas y por encima de todo, repitiéndome de nuevo, un diseño de niveles merecedor del tiempo de cualquier aficionado al medio.


Si tienes una Nintendo Switch y la mitad del dinero que cuesta un juego Triple A actual, no dudes en hacerte con Captain Toad: Treasure Tracker.?

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