El desmesurado crecimiento de las actualizaciones de Día 1

A lo largo de esta generación junto a la progresiva digitalización que se está llevando a cabo en el medio del videojuego, nos hemos ido acostumbrando a que los títulos vengan acompañados de sus respectivos parches de día 1, para con ellos arreglar esos errores que se han quedado colgados tras haber sido declarado en estado Gold (listo para producción). Sin embargo, poco a poco, destacando sobre todo estos últimos meses, se nos ha ido de las manos.


En un principio, parches de 1GB o un par de estos podían molestar un poco si llegabas a tu casa con muchísimas ganas de ponerte a los mandos, pero era preferible relajarte un momento y empezar a jugar con esos errores corregidos. No obstante, con el paso de los años el peso de los parches ha ido aumentando considerablemente, siendo, por ejemplo, especialmente sonado el que tuvo en su día Final Fantasy XV de un total de 8GB, algo que a muchos jugadores les llegó a escandalizar. Si esa cantidad te parece poca para descargar el día de lanzamiento, entonces ya sabes hasta qué punto hemos ido a parar.

Los protagonistas de este suceso no han sido otros que dos de los títulos multijugador más importantes de estos meses: Call of Duty: Black Ops IIII y Fallout 76, con 50 y 54 GB respectivamente, siendo el segundo como todos habréis oído, mayor que el propio juego. Al terminar, ambos tendrán un peso de alrededor de 50GB, por lo que podemos afirmar, al menos en el caso de Fallout, que su parche día 1 se trata prácticamente de una versión con menos errores del título, o que al menos corrige una grandísima parte de estos. En el caso de los videojuegos para un jugador, Spyro: Reignited Trilogy destaca con sus casi 20GB, en donde se incluyen partes sueltas del segundo y tercer juego, algo bastante extraño. No olvidemos que es un título de Activision, al igual que Call of Duty.


¿Y por qué no optar por la solución de Rockstar con Red Dead Redemption 2, algo mucho más sencillo, cómodo y rápido para los jugadores como lo son los dos discos? Uno de los argumentos es el de los costes extra que suponen los dos discos por caja, pero resulta cada vez más claro que si bien esta es la mejor defensa de cara al público, la principal razón se encuentra en otro lugar, en las tiendas digitales.

Las ventajas que siempre ha tenido el formato físico, además de que posees tu juego en la vida real, es que al cabo de unos años podías volverlo a meter en tu consola y seguir disfrutando, junto a claro está, no tener que esperar para empezar a jugar una vez llegas a tu casa tras comprarlo. Con la salida de estos parches tan monstruosos puedes matar dos pájaros de un tiro. Por un lado, si no has mantenido todos esos años el juego instalado en el disco duro de la consola, te va a ser imposible volver a jugar si ha pasado el tiempo suficiente por la falta de estas actualizaciones, y por el otro, si al final vas a tardar lo mismo en ir a la tienda, volver y descargar el parche, terminas de forma más cómoda comprando digitalmente desde tu sofá y claro, dejando mayor beneficio para el estudio y editora que si lo compraras físico. Es preferible tener que descargar un parche gigantesco a cambio de disfrutar del juego de manera óptima, pero es que en primer lugar, este no debería salir al mercado si claramente se encuentra sin terminar. Al final del día, cada usuario elegirá en qué gastar su dinero, si en un producto pulido o en uno a medio cocer.


Poco a poco se nos va empujando hacia lo digital. Las tiendas de videojuegos lo saben mejor que nadie, centrando su negocio cada vez más en el merchandising. En PC para los juegos físicos ya es una batalla perdida . Mientras tanto, en consolas es algo en lo que acabaremos cayendo, y estos parches de día 1 son solo un empujón más.

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