Xiaomi MiBand 3: Análisis tras más de un mes de uso

Hace ya más de un mes (desde el 20 de septiembre) que adquirí la Xiaomi MiBand 3, la nueva generación de la pulsera inteligente del gigante chino, así que ya es hora de contar qué tal funciona.


Lo primero es lo primero, vamos a hablar de sus especificaciones por si alguien no las conoce. Disponemos de una pantalla táctil con tecnología OLED de 0,78” y una resolución de 120x80 píxeles, más que suficiente para lo que vamos a visualizar en la misma. Hay que destacar también que no tiene colores. No tendremos ningún problema para visualizar su contenido, incluso en exteriores, exceptuando situaciones muy extremas. Cuenta, por supuesto, con acelerómetro y pulsómetro para poder llevar a cabo una correcta monitorización de tu actividad, conectividad Bluetooth 4.2 (también hay una versión que incluye además chip NFC) y es sumergible hasta 50 metros de profundidad, haciendo el agua no sea ningún problema para esta. La batería es de un total de 110mAh y pesa solamente 20 gramos, por lo que no será ninguna molestia.

La pulsera solamente viene con una correa de silicona en color negro, pero resulta bastante discreta a la hora de llevarla con cualquier tipo de atuendo. Si como fue mi caso quieres tener a tu disposición una mayor variedad de colores siempre puedes adquirirlas a través de Amazon o AliExpress, ya sean de las normales de silicona o metálica, más estilo reloj. El pack que adquirí eran 12 correas diferentes por un total de 14€, dejaré el enlace al final del artículo por si alguien está interesado.

Lo más básico que realiza la MiBand 3 es un recuento de los pasos dados a lo largo del día, ligados a las calorías quemadas y a la distancia recorrida. También podremos establecer objetivos de pasos diarios y de peso. Para esto funciona estupendamente, pero sí que es una pega que puede llegar a contar algunos pasos que no corresponden si nos movemos en algún transporte.


De cara a otros deportes, la pulsera resulta ideal para monitorizarte al correr, ya sea al aire libre o en cinta, como el ciclismo, ya que no solamente medirá la distancia recorrida, sino que te mantendrá al tanto de tus pulsaciones y del tiempo que tardas en, por ejemplo, recorrer un kilómetro mientras corres. Cada una de estas actividades tiene un modo propio que pueden ser activados desde la aplicación MiFit, pero podremos seleccionar en la propia pulsera un modo “Ejercicio” el cual tomará nota de pulsaciones, tiempo y calorías. Las pegas vienen cuando le intentamos pedir a la pulsera que vaya más allá. Es decir, no detecta automáticamente si vamos en bici, lo que hace que con el tiempo dejemos de activarlo manualmente si no vamos a hacer largos e intensos recorridos, y si por otra parte pretendemos utilizarla para monitorizarnos al nadar, esta no es capaz de contar las brazadas, como sí hacen pulseras de mayor precio, sumado a que el pulsómetro no funcionará si se encuentra sumergido.

Personalmente, una de mis funciones favoritas es el control del sueño. La Xiaomi MiBand 3 detecta cuando nos quedamos dormidos y cuando nos despertamos, la cantidad de sueño profundo y de sueño ligero o si nos hemos despertado en algún momento. En base a esto nos proporciona una serie de recomendaciones, como que deberíamos dormir más, más temprano, etc. Con todos los datos genera una puntación global del sueño, y nos da estadísticas en las que se nos compara con usuarios similares.

Y ahora vayamos a otras funciones con las que podremos sacarle partido a esta pulsera. Podremos recibir las notificaciones de las aplicaciones que seleccionemos y las llamadas directamente en ella por si no tenemos a mano nuestro teléfono, eso sí, no podremos contestar. Podremos además utilizarla a modo de despertador solamente con su vibración, obtener información sobre el clima, establecer alertas de inactividad y recordatorios, entre muchas otras pequeñas funcionalidades.


Pero hablemos de uno de los temas más importantes a la hora de adquirir este tipo de gadget, su autonomía. En Xiaomi nos prometen 21 días de batería, pero si utilizas la MiBand para algo más que mirar la hora, esto no va a ser así. Su duración variará en función de las opciones que tengamos activadas, sobre todo si tenemos la detección de ritmo cardíaco las 24 horas, una función que drena notablemente la batería. Por otro lado, la vibración de la propia pulsera también disminuye poco a poco la duración de esta, por lo que recomiendo solamente recibir notificaciones de aquellas aplicaciones que consideres prioritarias. Aunque aquí es donde también entra en juego la pantalla OLED en blanco y negro, ya que salvo los iconos que nos muestre la pantalla, el resto de los píxeles de la misma estarán apagados, proporcionándonos una mejora en la batería frente a pulseras que no dispongan de este tipo tecnología en su pantalla. Sin embargo, nos encontramos ante un apartado en el que la MiBand saca pecho y es que la autonomía no bajará de alrededor de los 12 días en caso de haberla utilizado bastante. Para alcanzar esos 21 días deberemos tener casi todo desactivado, y ese es un caso que se dará muy poco entre los usuarios.


En cuanto al precio, no podría estar mejor: 30€ en Amazon la versión española, pero hay que decir que puedes conseguirla por algo más de la mitad a través de diferentes páginas de importación, eso sí, con las condiciones de versión y garantía que cada una te ofrezca.

Como valoración general, si eres un usuario que quiere un dispositivo del estilo, de bastante calidad, del que no tenga que preocuparse la gran mayoría del tiempo pero no quieres gastarte lo que piden por gadgets de más alta gama (con los cuales existe una diferencia importante de precio) la MiBand 3 es para ti. De hecho, es un producto con una calidad precio tan buena que podemos recomendárselo a cualquiera.

Link de compra de la pulsera

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