Halo: Combat Evolved. El inicio de la mayor franquicia de Xbox

Sin lugar a dudas, la saga Halo es uno de los mayores pilares que sustentan a la familia Xbox, teniendo a sus espaldas 11 títulos (excluyendo revisiones) entre los que se encuentran los títulos de la rama principal, los spin-off y los títulos de estrategia Halo Wars 1 y 2, a los que tenemos que sumar el futuro Halo Infinite. Pero todo debe tener un principio.


En el año 2001, Microsoft necesitaba de un gran videojuego que fuera un verdadero reclamo para su Xbox. Creado por Bungie, este título tomaría el nombre de Halo: Combat Evolved.

Este título supuso una de las incursiones más importantes del shooter en primera persona en consolas tras lo que fue GoldenEye 007 en Nintendo 64 y Half-Life en PC. Halo nos proponía una combinación entre grandes enfrentamientos al aire libre y otros cerrados en los estrechos pasillos de naves e instalaciones de ciencia ficción.

Halo desecha la mecánica de apuntar en sus armas salvo contadas excepciones, dando mucho más protagonismo al uso de las granadas las cuales por ejemplo en PC se encuentran colocadas en el click derecho del ratón. Esta gran accesibilidad sumada a la manera de actuar de los enemigos, que suelen atacar en pequeños grupos, convierten a las granadas en una de las fuentes de daño más importantes del juego y casi en un acto reflejo cuando llegan las batallas, cosa que no ocurre en muchos shooters actuales donde suelen quedar olvidadas por el jugador.


Otro aspecto en el que Halo destaca es en su sistema de salud, combinando la salud regenerativa que a día de hoy vemos en casi cualquier shooter en forma de escudo, con una barra de salud corriente, al igual que ocurre en Bioshock Infinite. Este tipo de sistema de salud aporta algo muy positivo a la manera de jugar, y es la gestión del riesgo que puede tomar el jugador. Es decir, al igual que en un shooter de salud regenerativa, puedes abandonar la cobertura para acabar con unos cuantos enemigos para luego esconderte y recuperarte, pero aquí cuando se agota tu escudo todo el daño pasa a tu salud corriente, por lo que es decisión del jugador si seguir disparando un poco más, apurando algo más el daño que hará o retirarse para no ser dañado. Esta decisión se torna más importante cuando te das cuenta de que los botiquines no es que abunden precisamente a lo largo de la campaña, y de que al morir no recuperas la salud, sino que vuelves a tener la misma que en el punto de control, sea cual sea.

Muchas veces a lo largo de la campaña, serás acompañado por un grupo de soldados humanos como apoyo. Sin embargo, al contrario que en muchos juegos actuales, no son NPC inmortales ni mucho menos, pueden morir en cualquier momento y su muerte será permanente, por lo que si no mantienes bajo control un asalto enemigo podrías acabar perdiendo a todos tus aliados y afrontando el resto de la misión solo. Y no solamente se queda ahí, los aliados irán hablando entre ellos a lo largo de las misiones en bastantes ocasiones dependiendo de la situación, aumentando la inmersión y haciendo de sus muertes algo mucho más significativo.

Y como hemos entrado en el tema de los NPC, vamos a hablar de los enemigos. De entre todos ellos, probablemente los mejores y más destacables no son otros que los Grunts o Unggoy, el tipo de enemigo más común, débil y el de más bajo rango entre el Covenant. ¿Y por qué iba a destacar un enemigo así? Resulta que es el único de entre todos los tipos de alienígenas que muestra emociones y no solo por ser los únicos que son capaces de hablar, sino que también las expresan mediante sus acciones.


Cuando van en grandes grupos se muestran seguros, confiados e incluso arrogantes de cara al jugador, pero una vez has eliminado a su líder o se ven en desventaja huyen despavoridos e incluso llegan a mostrar rabia y odio hacia el Jefe Maestro, algo que insistimos, expresan mediante frases y acciones. Por otro lugar, pese a tener muy poco daño o resistencia tú tampoco debes confiarte al enfrentarte a ellos, puesto que son de los pocos enemigos que pueden  acabar contigo de un golpe gracias a las granadas.

Resulta lógico pensar que si el enemigo más básico y débil tiene tantas facetas y rasgos, el resto de enemigos menos comunes y más poderosos serán igual o más complejos, pero nada más lejos de la realidad. Tras habernos enfrentado a estos enemigos, el resto se tornan como simples obstáculos, esponjas de balas con los que tendremos que acabar lo antes posible y casi sin ningún rasgo a destacar más que sus habilidades de combate, puesto que solo son capaces de expresar ininteligibles gritos.

En el apartado de armas, estas terminan siendo bastante reducidas, pero es algo que con las siguientes entregas se ha ido solucionando.

En resumidas cuentas, Halo: Combat Evolved cuenta con una jugabilidad, mecánicas e inteligencia artificial que generan una inmersión que muchas veces no logran juegos actuales, lo que lo convierte en un genial título de culto para cualquier aficionado a los videojuegos, especialmente del shooter, y en un indispensable para aquellos que amen la saga creada por Bungie y llevada por 343 Industries en la actualidad. Puede que no fuera perfecto, pero supuso un grandísimo avance en su época y muchos de sus errores han encontrado solución con el paso de los años.


-Airam.

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