Kickstarter, crowdfunding y videojuegos

Emprender siempre es algo arriesgado. Intentar llevar a cabo un proyecto a día de hoy sin el apoyo de ninguna gran empresa o sin ser una es como mínimo, difícil. Invertir mucho dinero en desarrollar una idea y que esta luego no genere los suficientes ingresos como para reportar beneficios puede tener consecuencias desastrosas: llenarte de deudas o quedarte en bancarrota son solamente algunas de las cientos de cosas que podrían pasar. Por esta razón y más en un mercado tan competitivo y con tantas empresas y productos como lo son los videojuegos resulta muy difícil hacerse un hueco de la nada. Como una ayuda para todos estos problemas nacieron Kickstarter y demás compañías de crowdfunding.


El proceso es bastante simple: un creador o en este caso desarrollador de videojuegos presenta un proyecto con unas bases que servirán de referencia a los usuarios para saber cómo será el producto final, tras esto el mismo creador establece una cantidad de dinero que le será necesario para llevar a cabo su idea y una fecha aproximada en la que se encontrará disponible. Si la cantidad de dinero deseada por el creador se alcanza mediante donaciones de los usuarios, el proyecto se llevará a cabo y dependiendo de la cantidad aportada, cada usuario recibirá determinados privilegios, como actualizaciones periódicas del estado del desarrollo y por supuesto, si alcanzas una cantidad mínima (Por ejemplo en el caso del videojuego Hide or Die de Kickstarter son 15$) una unidad del propio producto. Luego ya dependerá de los creadores añadir más o menos recompensas en función de la cantidad abonada, como la aparición de tu nombre en los créditos, entre otros.

Gracias a este método de financiación, grandes juegos y desarrolladores han salido a la luz que, de no ser por ello, jamás habríamos podido disfrutar. Algunos ejemplos fáciles son el genial Night in the Woods, Hyper Light Drifter o el plataformas desarrollado por antiguos miembros de Rare, Yooka-Laylee. Y actualmente se están desarrollando gracias a esto Shenmue 3 o Star Citizen, todo ello por no mencionar la inmensa cantidad de juegos de mesa basados en videojuegos que han conseguido ver la luz gracias a este método de financiación.


Pero no todo es color de rosa y es cierto que no todo consigue financiarse, pero esto es algo normal, ya sea porque o no llama la atención del suficiente público o porque su campaña de marketing no ha sido lo suficientemente buena, pero obviamente la pérdida no resulta tan grande como si hubieras invertido en desarrollarlo al completo. Tras ello, solo queda recomponerse, solucionar los errores cometidos e intentarlo de nuevo.

Y tampoco todo lo que se financia resulta bueno. Resuenan casos de decepciones como lo que fue el conocido Mighty No. 9, un supuesto sucesor espiritual de Megaman que pretendía tomar lo que hacía grande a la saga pero con las tecnologías actuales, pero el título terminó resultando mediocre y no gustó a los fans.

Si bien no todo sale bien, el crowdfunding ayuda a muchísimos desarrolladores independientes y nos ha permitido disfrutar de videojuegos que de otra manera jamás habríamos visto, además nos permite conocer más sobre los desarrollos y vivir de cerca el de los proyectos que apoyamos. Porque en muchos casos cuando se dona en estas plataformas a ese videojuego que pinta tan bien, además de hacer una compra estás contribuyendo a que ese desarrollador pueda llegar a cumplir su meta y vivir de lo que lo apasiona.

-Airam

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