Con lupa: Monument Valley, un rayo de esperanza para el videojuego móvil

Que el videojuego es una forma de expresión artística más es un hecho cada día más aceptado y que muchos defendemos, pero al igual que ni todo el cine, ni toda la música ni todos los cuadros pueden ser considerados como arte, los videojuegos no son una excepción, por lo que no todos los títulos que se lanzan al mercado en nuestro medio pueden ser tratados como tal. Pero sin duda, el sector de la industria del videojuego donde más productos de calidad dudosa, prácticas cuestionables y que menos podemos considerar como una expresión artística es el videojuego móvil.


Pese a ello, el videojuego móvil es el sector que más dinero mueve de la industria, algo que podemos asociar a que sea en el que mayor número de títulos se lanzan (con un control de calidad casi nulo) y a que la gran mayoría de estos al ser Free to Play adoptan unas políticas económicas abusivas basadas en micropagos continuos y en frustrar al jugador para sacarle el dinero para poder tener como mínimo una experiencia digna, y lo peor es que funciona. Por estas razones se hace muy difícil encontrar en este mercado títulos que realmente valgan la pena o que siquiera podamos utilizar como argumento en el debate de si nuestro medio es un arte.

Sin embargo, cuando esto ocurre, cuando una pequeña joya se abre camino entre montañas de clones y sacacuartos, es algo que emociona. Esa pequeña joya que siendo sinceros, me ha hecho creer aunque sea mientras lo jugaba que el mercado móvil podía tener un futuro prometedor si salían más títulos como este, ha sido Monument Valley.


En Monument Valley encontramos un título de puzles que hace que juguemos con las perspectivas y las ilusiones ópticas para abrirnos camino a través de un mundo el cual si haces una captura de pantalla en absolutamente cualquier momento del juego, obtendrás un fondo de pantalla hermoso. Es un videojuego el cual te entra por los ojos desde el primer momento que lo ves, y te hace quedarte asombrado a cada momento con su belleza. Y no solo vive de arte visual y gráficos, el diseño de los puzles y la idea de utilizar las ilusiones ópticas basadas en la geometría como baza principal, pese a que ya se han hecho otras tantas veces, Monument Valley lo lleva a cabo maravillosamente.

Puede que para muchos el título peque de ser muy fácil y que puedes llegar a pasártelo de corrido sin estancarte en ningún momento ya que la mayoría de sus puzles son súper intuitivos, pero sinceramente, siendo un videojuego de móvil, esto no es un gran problema, más que nada porque no es un videojuego el cual te vayas a poner a jugar como si fuera un The Last of Us, un Uncharted, un Zelda, no es un título que intente imitar o sustituir a los videojuegos tradicionales, sino que sabe que vas a jugarlo en tus ratos muertos, cuando estés esperando a algo o cuando te aburras y no sepas qué hacer durante unos minutos, por lo que su dificultad si lo juegas en estas situaciones lo hace un título muy relajante y fluido.

Otro punto a su favor es que es consciente de la plataforma en la que se encuentra disponible. Es decir, al contrario que infinidad de videojuegos de móvil del mercado, este no intenta adaptar la misma fórmula y controles que existen en los videojuegos de sobremesa, que se controlan con mandos o teclados y ratones. Mientras que muchos se conforman con trasladar lo existente en videojuegos tradicionales añadiendo un stick en la pantalla y un par de “botones” para imitar un mando, Monument Valley se encuentra diseñado de principio a fin, cada uno de sus detalles, pensado para ser jugado en una pantalla táctil, que aunque muchos desarrolladores parezcan negarlo, es muy distinto de jugar de la manera estándar en una plataforma estándar con patrones de diseño y géneros establecidos. El móvil es algo radicalmente distinto y por tanto los videojuegos deberían ser también diferentes y pensados para su plataforma.



Y por último, Monument Valley tiene una historia que contar, y lo hace mediante unas pocas frases a lo largo del juego y muy contadas conversaciones escuetas con algún personaje que te encuentras a lo largo de la aventura, ya que la mayor herramienta que utiliza para expresarse es un entorno y diseño, algo que desde aquí aplaudimos siempre. Resulta sorprendente como en varias ocasiones incluso consigue emocionarte con los sucesos y acciones de personajes que en ningún momento median palabra.

El videojuego es corto, te lo puedes pasar de una sentada perfectamente, pero nosotros te recomendamos que lo hagas poco a poco, con calma y disfrutando de cada nivel, que lo aproveches en esos pequeños ratos libres que tengas. Obviamente es de pago, pero hace poco tiempo estuvo disponible de manera gratuita, y como es Google Play no me sorprendería que lo regalaran de nuevo. También se encuentra disponible su secuela, a la cual no podría tener más ganas de jugar.

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