"Necesitas periféricos gamer para jugar bien"

Cada día estamos más acostumbrados a ver ratones que parecen naves espaciales, teclados los cuales podrían servir de fuente de luz para una discoteca y ordenadores donde muchas veces lo visual adquiere la misma importancia que los propios componentes.


Tonos de rojo y verde, tiras de leds de colores cambiantes, y efectos de respiración cuando presionas tu teclado se han convertido en lo “ideal” para la comunidad de jugadores. Basta con buscar ratones en Amazon y la gran mayoría que aparecen tienen varias de las características mencionadas. Pero obviamente el problema no está en la estética, sino en lo que todo esto provoca tanto en la comunidad como en la calidad y precio de los productos.

En lo que respecta a la comunidad, el auge de estos periféricos hace que, sobre todo aquellos jugadores que no tienen el tiempo necesario para estar metidos de lleno en el mundo de los videojuegos y el PC, terminen llevándose por otros y pensando que para poder jugar decentemente a juegos como Counter Strike, League of Legends o PUBG necesitan teclados mecánicos de 90€ de Corsair y un ratón del mismo precio de Razer. Por no mencionar claro, unos cascos “gamer” de 60€ con supuesta tecnología 7.1 y un micrófono el cual no supone ni el 10% de los gastos de fabricación, además de una alfombrilla de otros 50€ con luces LED como gran reclamo de esta.


Y de no poseerlos, se sentirá siempre en continua inferioridad con respecto a los que sí han desembolsado todo su dinero en estos pese a en realidad no estarlo. Y además de ello, es en los más jóvenes donde podemos ver las consecuencias de esta influencia. Hace apenas unos días pude presenciar una conversación entre dos niños de entre 12 y 14 años que se decían:

-¿Tienes un ordenador?
-Sí.
-¿Y es gamer?
-¿Qué es eso?
-Pues que tiene un teclado y un ratón para jugar, con luces y eso.

Y es totalmente verídica y una de las razones por las que estoy escribiendo esto, pero no la más importante. La principal razón es la ya mencionada calidad con respecto al precio que pagamos. Las empresas de periféricos como Razer se han permitido el lujo de inflar sus precios para sacar un mayor beneficio dado que los jugadores siguen invirtiendo en sus productos pensando que tienen una mayor calidad cuando en realidad no es así. Auriculares cuyo principal reclamo es la tecnología 7.1 propia de un gran sistema de altavoces pero que en estos cascos se simula mediante la inclusión de varios pequeños altavoces en cada lado o por software y con micrófonos mediocres a precios desorbitados con los que podrías comprar auriculares de marcas como Sony, AKG o Sennheiser los cuales te darán una calidad de sonido muy por encima. Ratones hechos de materiales de baja calidad y con el dinero de su producción destinado solamente al diseño con luces en lugar de al rendimiento y la precisión. Teclados mecánicos cuya diferencia de latencia con respecto a los de membrana no justifican su diferencia de precio, y por último, mejor no decir nada de las alfombrillas a precio de oro.


No nos dejemos llevar por el puro marketing y el diseño “gamer” a la hora de adquirir nuestros periféricos, porque podríamos terminar pagando de más por una experiencia que o será peor o no estará a la altura de nuestra inversión. Empecemos a priorizar las cosas verdaderamente importantes a la hora de adquirir nuestro PC.

Tener teclados o ratones con LEDs y diseños de Lamborghini no es algo malo, pero esto no debería jamás ser algo más decisivo que el rendimiento, la calidad y su relación de precio. No paguemos nunca de más solo por un logo.

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