La importancia de la música en la saga Souls

Cuando caminamos con los auriculares puestos, nuestros pasos poco a poco se van adaptando de manera inconsciente al ritmo de la música, y sin que siquiera lo notemos, terminamos fundidos en el ritmo de la canción solamente al andar. Y dentro de nosotros ocurre lo mismo, nuestro corazón comienza a latir siguiendo el compás. Todo nuestro cuerpo se adapta a la sintonía y actúa según ella. Esto es lo que ocurre cuando jugamos Dark Souls y Bloodborne.


Todos los títulos de esta saga se caracterizan por tener bandas sonoras memorables que nunca dejan indiferente a nadie, pero si nos ponemos a comparar con otros videojuegos, nos damos cuenta de que en realidad, son mucho más escasas en duración. Esto se debe a que en la mayor parte del tiempo, nos movemos en completo silencio. Las zonas no tienen una banda sonora asignada a estas, por lo que el ambiente y la inmersión en un mundo donde debes estar alerta a cualquier en todas las esquinas se incremente, pero ese no es el único motivo.

Todo continúa en completo silencio, hasta que de repente entramos en una zona amplia, vacía y de la nada surge un poderoso jefe final. Y aquí, es donde comienza. De repente, en donde antes no había nada, ahora todo se llena de instrumentos poderosos, cantos de coro, gritos de poder y choques de armas. Pero todo se mueve en perfecta sincronía, todo está perfectamente medido y calculado, sin que nada desentone en ningún momento.


Mientras que en cientos de títulos existe una banda sonora predeterminada para todos los combates, una o dos para los jefes y una para el enemigo final (incluso muchos utilizan la misma en todos los casos), cada uno de los jefes de la saga Souls tiene su canción única, la cual solo puedes escuchar cuando te adentras en dicha pelea, y la razón de ello es que todos estos enemigos se mueven acorde a esa canción. Ataca al mismo ritmo, por lo que tú también tendrás que esquivar, defender, contraatacar o curarte en función de este.

Podríamos definir estas peleas como un calculado baile de salón al cual debes adaptarte si quieres seguir con vida. En una situación donde en principio reina el caos todo fluye de manera natural y sin que te des cuenta a no ser que te fijes específicamente en ello.

Lo que nos lleva al otro motivo por el que la mayoría de las zonas no disponen de banda sonora. Esto se produce porque la cantidad de enemigos suele ser bastante variada, con patrones y velocidades diferentes, por lo que lo único que se conseguiría con ello sería el dificultar el combate innecesariamente al jugador. Y si piensas que es una tontería, voy a mostrarte un claro ejemplo de ello, la Bailarina del Valle Boreal, un jefe obligatorio de Dark Souls 3.


Este es el único de los jefes que, irónicamente, se mueve a un ritmo totalmente diferente al de su música, lo que provoca que sus movimientos no solo se vuelvan más difíciles de predecir si no conoces su patrón de animaciones, sino que muchas veces al comenzar a atacarte terminas esquivando a destiempo y recibiendo gran cantidad de daño por culpa de ese ritmo. La total desincronización entre el enemigo y la música de fondo provoca que, en un videojuego donde los reflejos, la precisión y tu temple son clave, acabes desorientado y perdido sin necesidad de ningún objeto en el juego, sino simplemente aplicando eso a la música.

Pero claro, hay algo en este jefe a lo que puedes aferrarte. Si ignoras la música (o la desactivas en caso de que te sea imposible) y te centras en él, casi sin ninguna dificultad puedes percibir como cuando está a punto de dar el golpe este produce una suave exhalación, por lo que el sonido vuelve a ser clave.

La conclusión es, Bloodborne y Dark Souls no son solamente RPGs de acción, sino que dentro se esconde un cuidado en el ritmo y en como este no solo complementa sino que prácticamente construye por si solo las más grandes peleas de estas obras.

-Airam

Comentarios

  1. Creo que este tipo de aspectos es de lo más interesante. Aún no tuve el placer de jugar a Bloodborne o a Dark Souls pero por lo que leí son juegos de lo más emocionantes. Cuando les de una oportunidad le voy a prestar mucha atención a la música a ver que me parece.
    Un abrazo grande y nos leemos!

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    1. Son detalles que asombran cuando se ven desde fuera. La música se siente sobre todo en la situación que nombré, cuando la sincronización desaparece. Además, el nivel de las canciones por sí solas es grandísimo.
      Muchísimas gracias por el apoyo y un abrazo a ti también!

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