¿Existe futuro para el videojuego físico?

Día tras día vemos como el formato digital va ganando terreno, acumulando cada vez más ventas con respecto al físico y convirtiéndose ya para muchas personas en la primera opción a la hora de comprar un videojuego.


Hay varias razones que hacen que esto se dé. La primera es, sin lugar a dudas, la comodidad. En la era de internet donde las cosas son cada vez más inmediatas y donde nos hemos acostumbrado a comprar cosas con un solo click desde la comodidad de nuestras casas, el hecho de tener que ir a una tienda física hace que muchos se decanten por lo digital. En segundo lugar, el espacio. Muchos poseen grandes estanterías llenas de videojuegos, libros y demás, lo que los deja sin hueco para añadir más o, simplemente, se niegan a llenar su casa de cajas de plástico con discos y prefieren tener todo dentro de sus discos duros y bibliotecas digitales. Por último y probablemente más importante, el factor económico. El formato digital reporta a las empresas un mayor margen de beneficios, puesto que hay un número mucho menor de intermediarios que en los videojuegos físicos, por lo que si ambos están al mismo precio, las ganancias digitales serán mayores, generando así dos consecuencias. La primera es que obviamente estas empresas van a fomentar mayormente las reservas y compras digitales, haciendo que las propias tiendas sean las que deban añadir los incentivos de reserva en ellas, como ya hacen FNAC y Game entre otros. La segunda consecuencia es, casi al 100%, la que más importancia tiene y el factor más determinante de todos, los precios. Si bien es verdad que en tiendas como la eShop de Nintendo o la PlayStation Store los videojuegos de salida son más caros que en su versión física, en todas las plataformas digitales abundan las ofertas cada dos por tres, llegando a costar los juegos precios inalcanzables para los comercios físicos que hacen que a los jugadores se les caiga la baba. Por no mencionar claro, el servicio de Microsoft, Xbox Game Pass el cual lo más seguro es que lo veamos en un futuro cercano proveniente del resto de compañías, perjudicando así en mayor medida al comercio físico.


¿Significa esto entonces que ha llegado el fin de las ediciones físicas? ¿Veremos en un futuro solamente a los videojuegos salir en formato digital? ¿Es el fin de las tiendas de videojuegos? Es difícil de afirmar, pero sin duda las tendencias de mercado se mueven en esa línea. Lo que sí podemos asegurar es que, cada vez en mayor medida, estas tiendas le dan mucho más bombo a productos de merchandising que a los propios videojuegos, y no es casualidad, ya que si quieren sobrevivir de la industria, estos productos son los únicos que van a seguir ahí cuando la mayoría de juegos se comiencen a decantar por lo digital. Sin embargo, puede existir una salida para aquellos que desean tener sus títulos en sus manos y estanterías (porque seamos sinceros, lo físico se aprecia más que lo digital). Y esto es lo que han hecho videojuegos como Axiom Verge o Little Nightmares.

Ambos son videojuegos indies los cuales en un principio solo estaban pensados para salir en formato digital, pero que con una serie de añadidos han conseguido tener su propia edición física. ¿Y cómo haces que videojuegos que salen al mercado a 15 o 20 euros digitalmente sean rentables en edición física? Fácil, subiendo su precio. Pero eh, no solo eso. Lo que hacen además de esto es, para compensar esa subida respecto a sus homónimos digitales es darte además una serie de coleccionables junto con el juego. En el caso de Little Nightmares, con la compra de su Six Edition obtienes una figura de la protagonista, un cómic, unas pegatinas, un póster y un CD con la banda sonora original, añadidos que para los más fanáticos y para los coleccionistas suponen una razón de peso más que suficiente para desembolsar un poco más y adquirir esta edición.


Esto en el caso de los indies, ¿pero los Triple A? Las grandes producciones gustan de disponer de varias ediciones con diferentes productos según el rango de precio, pero sin duda ninguna cuesta los 30/40 euros por los que compras las anteriormente mencionadas, sino que solamente la cajita y el juego ya se va a los 60 o 70 euros. Aquí entraríamos en el tema de que cada vez los gastos de producción de estos videojuegos se vuelven mayores, razón de la aparición de los contenidos adicionales y los micropagos. Pero el que a estas ediciones se les añadan pequeñas recompensas como posters, llaveros o algún pequeño objeto de merchandising en su edición base, que no puedan ser conseguidos de otra forma, aunque estos sean de bajo coste de fabricación, para muchos coleccionistas o aquellos que gustan de tener sus videojuegos tangibles, incluso si parece una tontería para muchos, ya se convertiría en un buen incentivo.


El mundo está cambiando hacia lo digital, lo instantáneo, por no decir que ya ha cambiado. Pero no por ello podemos dar por muertas a estas ediciones que si bien, cada vez se compran menos, aún existe un rayo de esperanza para su supervivencia.

-Airam.

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