Resolución o FPS: qué elegir en cada caso

Cuando jugamos a videojuegos siempre solemos tener en cuenta a la hora de decidir en qué plataforma adquirir cada uno dependiendo en parte de dos importantes números, la resolución y los frames por segundo, pero al jugar en PC y tener la opción de tocar la configuración gráfica, solemos poder decidir cuál queremos que sobresalga sobre la otra (sobre todo en ordenadores muy modestos o en naves espaciales). Hoy os venimos a hablar de ello, de cuál es mejor que se sobreponga sobre la otra según en qué casos.


Obviamente a todos nos gusta que nuestros juegos se vean nítidos y que se sientan perfectamente fluidos, ya que las caídas de imágenes por segundo son bastante molestas y suelen sacarnos completamente de la experiencia. Para los que tenéis ordenadores de gama baja y debéis decidir si preferís ver una presentación de PowerPoint fluida en HD o una imagen estable pero a baja resolución sin duda os recomendamos la segunda. Al fin y al cabo estamos jugando a videojuegos, y la prioridad obviamente es que sea viable el poder jugar, por lo que jamás deberías plantearte subir la resolución si tu tasa de frames es de unas 30 imágenes por segundo, lo cual consideramos mínimo a estas alturas para tener una experiencia óptima.

Ahora pongámonos en el caso de alguien que tiene por ordenador una máquina que por lo que cuesta debería hacerte la cama y prepararte la comida. Aquí en la mayoría de los casos la decisión radica en jugar con resolución 4K y a unos 60FPS estables o mantener la resolución en 2K o 1080p pero que los frames suban hasta los 144. Como de ambas maneras jugarás como un rey, os explicamos cuál es la mejor opción según el tipo de juego.


Si estamos jugando a un título más pausado, cinemático y que tiene por objetivo muchas veces dejarnos con la boca abierta por su magnífico despliegue gráfico, la mejor decisión es activar el 4K y dejarte seducir por esas texturas a mejor resolución que las de la vida real. Algunos ejemplos de juegos de este estilo son Assassin’s Creed Origins, Rise of the Tomb Raider, Fallout 4 o Sombras de Guerra. También se disfrutan de mejor manera en esta configuración juegos de estrategia del estilo Total War: Warhammer II o  Civilization VI.

En cambio, si lo más importante del juego es la acción, tus reflejos, el saber reaccionar y no perder ni una décima de segundo, la opción adecuada es la de los 144 frames. Si ya el salto que notamos desde los 30 a los 60 fps es inmenso, cuando nos vamos desde estos hasta la cifra de los 144 se la sensación de mejoría se acrecienta aún más.  Sin duda en cualquier shooter como Counter-Strike, Overwatch o DOOM, en League of Legends o Dota 2, o en juegos de lucha como Guilty Gear, Street Fighter V o Tekken 7 se hace absolutamente indispensable el tener una mayor tasa de imágenes que una gran resolución por puros requisitos de los juegos en sí. Esto puede ser aplicado además de a los juegos que hemos nombrado a la mayoría de eSports del mercado y a los títulos que compartan estos géneros.


Esperamos que este post os haya ayudado a decidir o que al menos os haya aportado algo.

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