La nostalgia en los videojuegos

La nostalgia es ese sentimiento que tenemos al recordar con cariño cosas de nuestro pasado, de nuestra infancia y que queramos o no, influye mucho a día de hoy, y eso las compañías lo saben.


2017 ha sido uno de los años donde más se ha sacado partido a este sentimiento por parte de las compañías, y obviamente la jugada les ha salido bastante bien. Con PlayStation tuvimos la remasterización o remake de los tres primeros juegos de la saga, los que fueron originalmente desarrollados por Naughty Dog, es decir, los que la comunidad amaba y añoraba. Tanto es así que no pudo salir mejor. El juego se mantuvo en lo alto de las listas de ventas mucho más de lo que cabría esperar para el tipo de juego, superando muchas veces a títulos recién salidos y al rey de estas listas desde 2013, Grand Theft Auto V. También tenemos anunciados remakes de Shadow of the Colossus y de MediEvil los cuales apelan a lo mismo.

Por parte de Microsoft se anunció la retrocompatibilidad con su primera consola, la Xbox original, en el E3, lo que se sumaba a la ya instaurada retrocompatibilidad con Xbox 360 y pese a que no se encuentran disponibles aun suficientes juegos sí que es una buena jugada por parte de la compañía estadounidense. Sumado a esto, recientemente se anunció que saldría de nuevo a la venta en mando de la primera Xbox.


Y seguimos con Nintendo, la cual es sin duda la reina en lo que a jugar con nuestras infancias se refiere, lección que ha aprendido muy bien y que ha aprovechado bastante recientemente, sobre todo con sus dos grandes títulos del año, Super Mario Odyssey y The Legend of Zelda: Breath of the Wild, los cuales han llenado de referencias a otras entregas más que con ningún otro videojuego de ninguna de ambas sagas. En el caso de Zelda puede haber una justificación ya que desde Skyward Sword y la salida de los libros de la enciclopedia como Hyrule Historia o Art & Artifacts se quiere afianzar el hecho de que todo ocurra en una línea temporal y que todos los juegos tengan relación entre sí, por lo que esas referencias no son más que ecos de otros juegos reflejados en el mundo que recorremos en Bretah of the Wild, pero es que en el caso de Mario van directamente al corazón entre los niveles 2D con la estética del primer Mario como con lo que nos encontramos al terminar la historia principal, añadido a los trajes que podemos comprar, los cuales despiertan totalmente nuestra nostalgia. Y si dijimos que eran los reyes de esto no es solo por incluir muchas referencias en sus juegos actuales, sino porque también este año después del arrollador éxito que fue NES mini en 2016 y la absoluta inexistencia de stock debido a la gran cantidad de ventas, han vuelto a repetir la jugada lanzando SNES mini con incluso un juego que jamás llegó a ser lanzado, el Starfox 2. Además se especula cuál será la siguiente consola mini que saldrá al mercado, con dudas si se tratará de Nintendo 64 o de Gameboy.


No solo las empresas que lanzan consolas son las únicas que aprovechan esto. Sega apostó por un grupo de desarrolladores fans de los videojuegos originales de Sonic para lanzar al mercado Sonic Mania, el cual está claro que su éxito se debe en gran parte gracias a la nostalgia de los jugadores que disfrutaron del Sonic original en su infancia. Capcom hizo lo propio con Ultra Street Fighter 2 en Nintendo Switch, y no podemos ignorar que muchos de los jugadores que han disfrutado de Yooka-Laylee han sido aquellos que en su día lo hicieron con Banjo-Kazooie.


Obviamente ha quedado bastante claro que la nostalgia vende, que nuestros sentimientos son más poderosos que nuestra cartera y que a las empresas les interesa seguir explotando esto. Y aquí llega el momento donde muchos esperan frases del estilo “No dejéis que sigan haciendo remakes de juegos antiguos para sacarnos el dinero” o algo así, pero la verdad es que no. Los videojuegos son para disfrutar, y se puede hacer esto reviviendo lo que disfrutamos de pequeños. Remakes de juegos como Ratchet & Clank o los que ya nombramos como Crash Bandicoot y los clásicos de Nintendo en las versiones mini de sus consolas son productos que nos permiten revivir esas épocas. Si no sientes ese cariño no es necesario que las compres, hay miles de juegos nuevos y muy buenos, pero siempre es bonito el poder volver a disfrutar de lo pasado. Eso sí, sin que sustituya al futuro, que es lo más importante.

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