Cómo debería funcionar el videojuego móvil

El videojuego móvil es una de las partes del sector que más dinero mueve y, junto al PC, donde más videojuegos se lanzan al mercado, siendo una grandísima parte de ellos gratuitos. Pero pese a esto y al contrario que el ya mencionado PC, esta plataforma ni siquiera es casi considerada como tal, y prácticamente ningún jugador se plantearía siquiera tener un teléfono como dispositivo principal de juego ni tampoco como secundario. Hoy os hablaremos de las causas y las consecuencias de esto, además de cuál sería la mejor manera de actuar en base a ello.


¿Por qué no es el teléfono móvil una opción para los jugadores?

En primer lugar, porque no es su función principal. Es muy raro que alguien adquiera un Smartphone con los videojuegos como principal objetivo. Incluso podríamos aplicar esto también a las tablets ya que además de ser en su mayoría notablemente menos potentes que los móviles (en el panorama Android), su principal función suele ser la del consumo multimedia como películas o series. Pero oye, esto también podemos aplicarlo a un PC, ya que estos comparten también el rasgo de tener infinitas funciones diferentes a los videojuegos (al contrario que una consola), pero aquí es donde entra el siguiente punto, el catálogo. Ya dijimos que tanto en ordenador como en móvil se lanzaban muchísimos videojuegos cada día, pero en estos últimos los estándares de calidad se encuentran bastante bajos. También es verdad que no cuesta nada encontrar juegos malos o incluso peores que los de móvil en Steam, pero el catálogo de ambas plataformas simplemente no tiene comparación. Tenemos la opción también de jugar emuladores de consolas antiguas en nuestros teléfonos, pero aquí hay dos puntos a destacar. El primero es que no estás jugando a tu móvil, sino a esa consola antigua, y el segundo es que en PC puedes disfrutar de más y mejores emuladores.

El último punto es el tipo de videojuegos que intentan que juguemos, el cual es en gran parte videojuegos iguales a los que tenemos en las otras plataformas, como shooters, 47 copias de PlayerUnkown’s Battlegrounds o juegos de estrategia donde cada construcción que hagas tras haber jugado dos días tardará 7 semanas en terminarse si no abonas la pequeña cantidad de 19,99€. Estos son claramente de los motivos más importantes por los que esta plataforma no se toma en serio por los jugadores, porque los desarrolladores de estos juegos no se toman en serio la calidad de sus productos y no crean experiencias adaptadas a la plataforma. Y con adaptadas no queremos decir que hayan anuncios cada vez que toques algo (que eso es otro punto negativo pero entendible) o que esas esperas estén justificadas psicológicamente para mantenerte enganchado, sino que sea viable y cómodo jugar con una pantalla táctil, cosa que la mayoría de títulos, en especial los shooters, no consiguen.


¿Y teniendo esto en cuenta, como debería funcionar el sector móvil?

Ya todos tenemos asumido que el rol que cumplen estos videojuegos es el de entretenernos unos minutos en tiempos muertos o pasar un pequeño rato en el que no dispongas de nada más, así que los juegos deberían adaptarse a este formato de pequeñas partidas y dinámicas, para que de verdad sientas ganas de jugar sin que el hecho de que no vas a tener tiempo de acabar la partida te frene. En cuanto a la financiación, la publicidad es algo que ya no vamos a poder eliminar, pero claro, en iOS están más acostumbrados, pero en Android es raro que los usuarios desembolsen más de 5/7€ en un juego (de ahí los bajos ingresos que obtuvo Súper Mario Run), así que la mejor idea es tener dos versiones, una de pago y la otra gratuita. En ambas tendrías la opción de tener el juego completo, pero en la gratis, tras un largo rato de uso tendrás publicidad asiduamente de manera controlada. O si no, el juego totalmente gratuito pero que gracias a la inversión tu progreso se vea acelerado, pero jamás frenado en caso de no pagar nada. Para que esto quede más claro, usaremos dos ejemplos, Lapse y el famoso Clash Royale.

El primer caso, Lapse, es un juego de toma de decisiones ambientado en un país post-apocalíptico en el que tú eres el presidente y debes sobrevivir decidiendo cómo actúa tu estado acatando siempre las consecuencias. Debes mantener todos los aspectos balanceados ya que si uno de los cuatro alcanza su mínimo o máximo serás expulsado del poder o asesinado de diversas formas. Es este último punto lo más importante de todo, ya que debes tomar decisiones difíciles y de vez en cuando sacrificar algunos aspectos como el dinero o la felicidad ciudadana para no perder, pero es bastante fácil que te maten rápido, lo que consigue ese ritmo de partidas rápidas que hacen que te apetezca una cuando te aburres (También hay otro muy parecido pero en el que eres el rey de un país en la Edad Media llamado Reigns). En lo que a financiación se refiere, el juego te deja unas horas solo con anuncios totalmente opcionales, no intrusivos y con recompensa en caso de querer verlos (que se mantendrán siempre) y tras estas te avisa que comenzarán a salir anuncios de vez en cuando. Si te ha gustado el juego y no quieres publicidad, con solo 0,89€ los eliminas de forma permanente, pero sigues teniendo la opción de jugar de forma gratuita permanentemente.


Y de Clash Royale apenas hace falta hablar. Partidas rápidas, tu propia baraja que irás formando según consigas las cartas en los cofres y un nivel de trofeos que indicarán en qué arena vas a jugar. Tienes 4 espacios de cofres los cuales te dan al ganar cada partida y que tardan desde 3 horas a 1 día entero dependiendo de su calidad. Lo lógico dentro del panorama móvil sería pensar que tras llenar esos espacios no podrás seguir jugando hasta que se abra un cofre, pero nada más lejos de la realidad, puedes seguir jugando infinitamente y seguir siendo recompensado con trofeos tras cada victoria. El progreso es indudablemente más rápido si metes dinero, pero en caso de no hacerlo nunca te sientes frenado hasta al menos llegar a arenas muy altas, en donde la mayoría de la gente tiene muchísimas cartas al máximo, pero siempre con tiempo y esfuerzo puedes llegar a cualquier nivel del juego sin desembolsar ni un duro.


En conclusión, hay muchas razones para que los móviles no sean asociados con plataformas de juego como tal, pero aun así hay bastantes maneras de disfrutar de buenos juegos que no jugaríamos en otras plataformas y de una manera más o menos decente.


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