¿Tienen que ser largos los videojuegos para ser buenos?

Recientemente se ha anunciado que el nuevo God of War el cual saldrá a principios de 2018 tendrá una duración de entre 25 y 30 horas, lo que sobrepasa ampliamente la duración de otros títulos de la saga, los cuales rondaban las 10 horas. Esto nos lleva a pensar ¿deben los videojuegos tener una duración mínima para ser buenos?


Sin duda alguna, últimamente tenemos muchísimos videojuegos los cuales nos ofrecen cientos de horas de contenido, como pueden ser Persona 5, The Witcher 3 (incluyendo todas sus expansiones el tiempo se multiplica) o Zelda Breath of the Wild, pero podríamos llenar perfectamente una página solo con nombres de videojuegos recientes los cuales sobrepasen las 50 horas de juego. Incluso están los llamados Game as Service, que con actualizaciones o DLCs constantes mantienen el juego servido de contenido para que su duración sea prácticamente infinita, como pueden ser Warframe o Destiny.

En el otro lado de la balanza tendríamos juegos como el reboot de Ratchet & Clank en PlayStation 4, el cual entreteniéndote mucho llega a las 10 horas, Portal, que solo dura 3 horas y su secuela ronda las 8, indies como Limbo o Inside que duran sobre las 3 o 4 horas, al igual que The Stanley Parable, Brothers o grandes producciones Triple A como el primer Mirror’s Edge, que solo se tardan unas 6 horas terminar su historia principal.


Se ve últimamente a muchas personas en foros, comentarios de noticias o de vídeos decir cosas del estilo “Yo no compro un videojuego si no me sale al menos a un euro la hora”. Esto no tiene sentido alguno. Existen videojuegos que duran una cantidad desorbitada de horas pero que el 90% de estas vas a estar haciendo recados sin sentido o misiones que no aportan absolutamente nada a la experiencia y que solamente están ahí para hacer publicidad, para venderte eso de “menos de un euro la hora” y que al final no respetan tu tiempo, dándote muchas cosas que hacer pero que ninguna aporta absolutamente nada. Incluso muchas veces el ver una cantidad desorbitada de horas acaba generando rechazo dado que en ese tiempo puedes llegar a terminar otros 7 juegos diferentes.

Pero esto no solo pasa en juegos largos, también en juegos que no llegan a 10 horas vemos este tipo de prácticas, de secciones de relleno que solamente están para mantenerte jugando entre zonas importantes, como puede ser Bastion, el cual dura 6 horas y mucho del tiempo que estás jugando se siente como si no aportara nada.

Esto puede recordar a cuando por ejemplo, terminar de ver una serie de cientos de capítulos como One Piece, donde muchos de ellos no tratan nada o solo hacen bulto, y de repente empiezas a ver otra de menos duración y constantemente te sientes bombardeado por acontecimientos importantes, lo que mantiene tu atención constante y tú emoción al tope.


Al final lo que dure un videojuego es irrelevante. Lo que importa es que ese tiempo que le has dedicado haya valido la pena, que sea una experiencia completa y redonda y que no deje cabos sueltos o agujeros cuando te ha tenido 40 horas haciendo recados, como hace Final Fantasy XV.

No compréis videojuegos por lo que duran, y no midáis el precio en horas. Hacedlo por la experiencia que os ofrecen, por lo que os van a aportar y medid el precio en calidad del juego.

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