Con lupa: Bloodborne y su perfecta manera de enseñarte

Mientras la mayoría de videojuegos del mundo cuando comienzas a jugar te tratan como a un niño pequeño parando la partida cada dos segundos o poniendo a enemigos que no te hacen más que cosquillas para enseñarte a jugar, Bloodborne hace todo lo contrario, y te enseña todo sin necesidad de usar sistemas que afecten al ritmo del juego o que insulten tu inteligencia.


Todos hemos visto análisis de cómo funciona el primer nivel del Super Mario Bros original, enseñándote a jugar sin decirte absolutamente nada, lo cual hace que sea considerado uno de los mejores niveles de la historia, pero desde aquí afirmamos que Bloodborne hace exactamente eso pero llevándolo al extremo y de una forma mucho más compleja, ya que sus mecánicas lo son y el sistema de control también, solo basta comparar el mando de NES con el de PlayStation 4.

Nada más comenzamos y bajamos las primeras escaleras nos encontraremos dos notas de lectura opcional las cuales nos indican los dos botones básicos utilizados en combate, el ataque ligero y fijar. Luego, al atravesar la siguiente puerta comienza el aprendizaje, al final de la habitación vemos a un perro gigante con la barra de vida a menos de mitad, nos acercamos lentamente y le atacamos como se nos ha dicho pero sorpresa, con nuestras manos desnudas apenas conseguimos hacerle ni un rasguño y nos acaba matando fácilmente. ¿Qué nos enseñan aquí? Además de los controles básicos, lo primero es el tipo de juego al que nos enfrentamos. Haciendo que lo primero que hagamos sea morir normalizan esto y se nos indica que es algo que ocurrirá a menudo, convirtiéndolo en una parte importante de la jugabilidad, y lo segundo es que no debemos confiarnos. Se nos presenta un enemigo aparentemente debilitado y vulnerable, y nosotros al ir a atacarlo creyéndonos superiores y con opciones nos hemos descuidado, lo que nos ha hecho acabar mal.


Tras esto despertaremos en el sueño del cazador, donde por el momento no podemos subir de nivel, pero sí que recibiremos nuestras dos primeras armas, una para atacar cuerpo a cuerpo y otra a distancia, y tras esto volvemos a donde empezamos, esta vez equipados. Al volver a encontrarnos con la bestia iremos más cuidadosamente puesto que ya conocemos el peligro que supone y tras atacarla y acabar con ella saldrá un cartel, “Ecos de sangre recuperados” y nos dará viales de sangre para recuperarnos del posible daño sufrido. Aquí acabamos de aprender otras tres cosas, que ningún enemigo es imposible y que equipándonos mejor podremos derrotarlo, que al morir nuestros ecos de sangre se quedarán en el lugar, siendo absorbidos en algunos casos por enemigos que se encuentren cerca, a los que debemos matar para recuperarlos y que a diferencia de la saga Souls, aquí podemos conseguir objetos que nos curen de los enemigos que derrotemos.


Poco después, al salir encontramos tras un carruaje al primer enemigo con forma humana, el cual ataca lento pero si nos golpea acabará con nosotros fácilmente. Un poco más lejos vemos dos enemigos sentados, con lo que vemos que no debemos fiarnos si una bestia no nos ataca al instante. Y tras subir las escaleras hay un momento clave. Activamos el primer farol y vamos a la derecha, cruzamos un puente y podemos observar la cabeza de un enemigo tras unas cajas. Si somos avispados lo esquivaremos fácilmente, pero si vamos confiados nos matará sin problema alguno. Con esta sencilla situación nos enseñan que siempre debemos estar alerta, que puede haber enemigos escondidos en cada esquina y que estemos preparados para esquivar y pelear en cualquier momento. Esta función la cumple también los cuervos, los enemigos más débiles del juego pero que si no vas atento pueden o asustarte por su ruido o hacerte mucho daño si hay un gran número. Son muy abundantes durante todo el juego ya que el juego los usa para que no te distraigas y estés atento al peligro que te acecha. Porque la próxima vez puede que no sea solo un cuervo.


Por último, y el motivo por el que ha sido escrito este post, es la genial manera en la que el juego te enseña a los enemigos. Siempre que llegas a una nueva zona, el primer nuevo enemigo suele estar solo, en un lugar donde te puedas enfrentar a él fácilmente y ver sus patrones de ataque. Ejemplos de esto son la primera bestia de Viejo Yharnam, el primer emisario celestial menor en el bosque prohibido o en la misma zona pero bastante antes el primer Huesped Vermin en el molino. En el caso de que los enemigos suelan aparecer por parejas, como suelen ser los sirvientes de la iglesia, al enseñarnos esto el juego nos deja enfrentarnos a uno en solitario durante unos segundos mientras el siguiente se acerca.


Por todo esto y muchos más detalles, Bloodborne es uno de los mejores títulos de rol y por supuesto, un título por el que valdría la pena comprar una PS4.

PD:

Queríamos traer este post completamente con hecho con GIFs para que pudiérais ver todas las situaciones, pero por desgracia tras haber pasado varias horas entre conversiones de formato vídeo, recortes, renderizados y errores de subida, al final al subirlos se quedaron estáticos por problemas con Blogger. Así que por favor, si os gusta el post dejadnos un comentario abajo y volveremos a intentar traeros posts con imágenes con movimiento más adelante. 

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