Ediciones especiales y algunos de sus errores

Las ediciones especiales o ediciones de coleccionista son esas versiones de los videojuegos que a cambio de más precio nos ofrecen a cambio más productos que el propio videojuego, ya sea o merchandising como puede ser la banda sonora oficial o por contenido in-game extra exclusivo de esta. Pero la verdad es que estos últimos años a las compañías se les ha ido de las manos el tema.


A día de hoy el ir a comprar un videojuego es como pedirte un menú en el McDonald’s. Si quieres solo lo principal te compras la hamburguesa y pagas su precio base, pero si resulta que te gustaría tener esa bebida que parece tan refrescante o aquellas crujientes patatas debes añadir un extra de precio, lo que equivaldría a elegir una edición especial. Hasta este punto es incluso correcto, le estás dando más opciones al consumidor para elegir, el problema viene cuando se cumplen dos condiciones.

O las patatas o el refresco o los Nuggets de pollo.

Con esto nos referimos a esas ediciones físicas en las que viene esa espectacular figura del protagonista pero resulta que el contenido adicional no, pero luego hay otra edición más barata que no tiene esa figura pero sí el DLC y te ves obligado a elegir. Este problema lo tiene sobre todo Ubisoft, que acostumbra a hacer tablas con todas sus ediciones como pueden ser las de Assasin’s  Creed Origins, entre las  que tenemos la  Standard, la Deluxe donde entra contenido extra, un mapa, la banda sonora pero no el Season Pass, a solo 10€ más (70€); la Gold que trae el paquete Deluxe y el Season Pass pero no la banda sonora ni el mapa a 20€ más que la anterior (90€). Seguimos con la God’s Edition, que trae el mapa, la banda sonora, el paquete deluxe, una figura y un libro de ilustraciones pero desaparece el season pass por 110€. Y por último tenemos dos ediciones más una a 150€ y la otra a la friolera de 800€, que trae todo lo anterior pero un amuleto y una figura que ya venían en la de 150€, esta vez en resina.


En Far Cry 5 también repiten la jugada aunque esta vez con menos ediciones, aunque 5 no son pocas. Cabe destacar que muchas de las cosas que vienen con las más baratas son solo si las adquieres de forma física, puesto que en las tiendas digitales también se venden este tipo de ediciones, teniendo por ejemplo Dragon Ball FighterZ 3  ediciones diferentes o NBA 2K18 otras 3.

En el caso de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, disponíamos de varias ediciones que esta vez sí que incluían todo lo que tenía la anterior pero en todas falta algo muy importante, su season pass.

Las patatas crudas

Con esto hacemos referencia a esas ediciones de coleccionista cuyo contenido no es precisamente lo que se había prometido. Como ejemplo más reciente tenemos a la edición coleccionista de Marvel VS Capcom Infinite, donde la figura como por ejemplo de Captain Marvel no sale muy agraciada, y donde las gemas del infinito son más bien huevos coloreados.


Y no solo se queda ahí, en grandes juegos como puede ser The Witcher 3 también se vivió esta situación con la edición coleccionista y esa figura de Geralt que mejor la miramos en la imagen promocional que la que viene en realidad.



En fin, que cada vez podemos elegir más cuánto pagar por nuestros juegos, pero es una lástima que las compañías nos pongan tan difícil el hecho de decidir cuál por su contenido, y muchas veces terminamos pagando grandes cantidades de dinero para que al final no tengamos artículos de tanta calidad como nos habían prometido.

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