¿Qué hace grande a Overwatch?

Overwatch es un videojuego que ya no necesita presentación. Se ha convertido en un icono de la industria y en el líder indiscutible de su género, el “Hero Shooter”, del que tiene el monopolio en el terreno de pago, pero ¿Cómo ha conseguido ser lo que es?



Overwatch fue presentado en la Blizzcon de 2014 con un genial tráiler animado que nos puso a todos los pelos de punta. Y así han seguido sacando uno tras otro, ampliando la historia, profundizando en sus personajes, haciéndonos empatizar con ellos y siempre haciéndonos querer más. Incluso han sacado cómics que podemos libremente leer en la página de Blizzard. Todo esto, unido a la entrega de los fans con sus dibujos, fanfictions, pequeñas historietas o cómics y demás, han constituido además de una de las mayores comunidades de videojuegos del mundo y por supuesto, una de las mayores y más efectivas campañas de publicidad. Sin duda, Overwatch es mucho más que un par personajes disparándose, escoltando cargas o tomando puntos. Todos tienen su personalidad icónica, sus relaciones y su pasado, y esto a los jugadores les encanta. Detalles como las conversaciones que tienen entre los héroes antes de comenzar las partidas nos hacen sentir que realmente estamos en un universo distinto, que de verdad esos personajes sienten, que tienen sus personalidades y sus relaciones entre ellos.


Otro de los puntos importantes que le hacen destacar entre la multitud, ser diferente, es él mismo, como se ve, su aspecto. Overwatch es diferente a los shooters multijugador actuales, que intentan llevar una falsa sensación de madurez y seriedad, por lo que acaban creando juegos grises, apagados. Cuando tú abres Overwatch, cuando miras un corto, cuando juegas una partida, cada escenario, cada personaje, todo rebosa personalidad y color, te sientes cómodo jugando, se siente realmente… divertido. Porque ese debe ser el objetivo de los videojuegos de este tipo, la diversión, el disfrute, el querer jugar una partida más, no la frustración o el enfado cada vez que mueres. Es un estilo gráfico que miremos cuando lo miremos siempre nos parecerá vigente. En ningún momento, cuando vayamos a jugar lo notaremos feo, aburrido u obsoleto en lo visual, es de verdad lo que le falta a muchos juegos Triple A. Es lo que debería ser un multijugador online.

Aunque, a pesar de esto, Overwatch sigue siendo un videojuego competitivo, donde tu objetivo es ganar las partidas, colaborar con tu equipo y salir victoriosos todos. Aquí hay varios puntos y detalles que quiero tratar. Vayamos por partes. En primer lugar, el apartado moba del juego. Obviamente, cuando vamos a elegir un héroe, vemos que cada uno tiene sus propias habilidades y que tenemos tipos de personajes, entre los que están los de ataque, defensa, apoyo o tanques, pero este no es el detalle que quiero destacar, sino uno que sale a la derecha de nuestra pantalla cuando nuestros compañeros eligen. Mensajes como “Hay demasiados francotiradores”, “Se necesitan héroes de ataque”, “Se necesitan héroes de curación”. Desde un primer momento el juego te indica que aquí lo importante no eres tú, sino todo el equipo. Desde ese preciso instante y con algo tan sencillo nos comunica que todos debéis trabajar juntos o si no, la derrota está asegurada. Hay juegos que realmente necesitan esto y no lo tienen, ya sean League of Legends u otros moba, por lo menos cuando estamos seleccionando personajes al inicio puesto que no existe la opción de cambiar de héroe a mitad de partida (cosa lógica en mobas) como sí lo hace Overwatch, pero es algo más que proviene de su faceta shooter, de la que voy a hablar ahora. Si eres un jugador habitual de Call of Duty o multijugadores de ese estilo has de saber que aquí no puedes ir por libre, aquí el equipo significa algo más que esos jugadores que ves en el mapa pero matan a los mismos que tú, aquí debes colaborar con ellos de verdad por un mismo fin. Tanto es así que incluso las eliminaciones son conjuntas. Por ejemplo, si yo le quito el 90% de la vida a un enemigo y mi compañero lo remata, ambos tendremos esa baja pero yo claramente ganaré más puntos por ella. Este sistema evita con éxito los términos que nombré antes, como la frustración.

Como ya dije antes, es un videojuego competitivo, pero eso no solo implica lo ya mencionado, estamos en 2017, así que eso significa eSports. Blizzard ha dispuesto varias opciones para participar en ellos en su juego. En primer lugar tenemos la “Overwacth Open Division” en la que puedes participar si has llegado a rango Maestro las partidas clasificatorias, en forma de equipos regionales. Si la Open Division ya se te queda corta, es hora de pasar al “Overwatch Contenders”, una serie de torneos donde van los futuros talentos a demostrar su habilidad a los ojos de los equipos de la liga. En tercer lugar, se celebra cada año una copa mundial, en la que debes ir ganando según tu país para clasificarte para las finales en la Blizzcon. Por último tenemos la “Overwatch League” la cual es como cualquier liga de un deporte tradicional. Equipos de cada ciudad se enfrentan durante todo el año consiguiendo puntos. Aquí hay un salario estable, bonuses de millones de dólares y es el claro objetivo a conseguir si quieres vivir de competir en este juego.



Estas son solo algunas de las razones por las que Overwatch se ha convertido en lo que es hoy día, un videojuego a la altura de League of Legends, Dota, Call of Duty u otros, aunque se puede pensar que es incluso superior en muchos aspectos y no tiene pinta de dejar de crecer, así que por el momento parece que vamos a tener Overwatch para rato.

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