Primeras horas con NieR: Autómata

NieR: Autómata es un videojuego de rol japonés desarrollado por Platinum Games, publicado por Square Enix y dirigido por Yoko Taro, creador del primer Nier y de la saga Drakengard.
Esto no es un análisis puesto que solo llevo tres escasas horas jugadas al título. Mi intención es escribir sobre mi opinión y lo que me transmite el juego según voy avanzando en él, siendo esta mi opinión inicial.

(Contiene spoilers de las primeras tres horas y media.)

La historia nos habla de 2B y 9S, dos androides creados por la humanidad para eliminar a las máquinas que ahora dominan el planeta, enviadas por alienígenas miles de años atrás.
Desde un primer momento, el tema principal del juego son los sentimientos. A los pocos minutos de comenzar, 9S expresa su alegría de poder trabajar junto a 2B ya que siempre tenía que hacerlo solo, y la respuesta de ella no es otra sino “Las emociones están prohibidas”. Recordemos que ambos son androides y que están diseñados para cumplir una misión, por lo que tiene en parte sentido, ya que las emociones solamente entorpecerían el trabajo. Aunque, más allá de eso, ¿puede una máquina sentir?
Esa es la gran incógnita que hasta el punto que he podido jugar se está tratando. Durante la pelea con el primer jefe del juego (a los 10 minutos si tardas mucho), 9S salva a 2B de un golpe fatal sacrificándose a sí mismo, quedando destrozado, cosa que una máquina sin sentimientos ni se plantearía en hacer. Tan solo un par de minutos después, cuando ambos se ven rodeados, llega una parte que considero clave. Ambos deciden juntos sacrificar sus cuerpos (sus datos o memoria serían traspasados a otros) para acabar con la amenaza, en lo que es un momento bastante bonito para ambos. Cuando sus memorias son transferidas a sus nuevos cuerpos, solo 2B recuerda lo ocurrido debido a que 9S no tuvo tiempo de recuperar todo. Aquí vemos a ella apretar el puño con rabia. Estaba empezando a sentir cosas por 9S.

Más allá del amor, también podemos verlos sentir miedo, preocupación, rabia y más emociones que se supone, les han sido prohibidas.
Ahora empecemos a mirar desde el otro extremo, desde las máquinas a las que nos enfrentamos a lo largo del juego, quienes a diferencia de los protagonistas no tienen aspecto humano. Al principio simplemente te atacan y no suponen más que un simple obstáculo, pero después comienzan a desarrollar otras actitudes. Cuando llegamos a la zona donde se encuentra el campamento de la resistencia, este está rodeado de máquinas como a las que nos hemos enfrentado, pero no son hostiles, simplemente se encuentran andando y no te atacan a no ser que tú hagas lo propio. Más tarde cuando tenemos que pelear de nuevo podemos oírles decir “Matar” repetidas veces, ¿acaso están empezando a expresarse?

Las tres partes que más preguntas me han causado ha sido llegar a una zona llena de máquinas y encontrarme con que una sujetaba un carrito de bebé y cantaba una especie de nana mientras que muchas a su alrededor estaban teniendo “sexo” como los humanos, o al menos moviéndose como tal. Luego, nos dirigimos a un parque de atracciones donde absolutamente todas las máquinas actúan como payasos y solo quieren divertirnos, incluido también un tanque, es más, al acabar con el segundo jefe que se encuentra en esa zona, todas nos dan las gracias por “arreglar la máquina rota”. Y la tercera parte ocurre justo después, cuando llegamos a una aldea de máquinas quienes solo quieren vivir pacíficamente y se expresan como personas.

Las preguntas que me generan son:
¿Realmente pueden llegar a sentir las máquinas?
¿Eso que expresan son sentimientos o solo los imitan?
¿Aunque fueran sentimientos imitados, al fin y al cabo no actúan como tal, por lo que los podríamos considerar como reales?

Creo que esto es a lo que NieR Autómata nos intenta responder. Según avance en la trama descubriré si lo hace bien o abarca preguntas demasiado complicadas y se conforma con respuestas ambiguas.


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